Cancún a un paso de las ciudades más violentas del País; es un pueblo sin ley y las que hay son cómp

En el 2004, en Cancún se registraron las primeras ejecuciones derivadas del narcotráfico, pues aparecieron 13 cuerpos; ocho atrás del Aeropuerto y seis en la Luis Donaldo Colosio. Esto obedeció porque a la delegación de la PGR que estaba en complicidad con la delincuencia organizada, en ese entonces a través de Agencia Federal de Investigaciones, incluso estaba involucrado el propio delegado, se le salió de las manos el control; los muertos eran agentes federales, madrinas y vendedores de droga. Así fueron pasando los años, y en el trayecto salió a relucir que integrantes del crimen organizado ya estaba asentado en Benito Juárez y otros municipios de Quintana Roo, inclusive, había policías de las diferentes corporaciones brindándoles protección, en lo particular municipales. A voces se decía que el control de la plaza la tenían integrantes de los cárteles “Los Pelones” y “Los Zetas”; ahora “Del Golfo”, quienes a pesar que eran contrarios, los hechos violentos no pasaban a mayores, pues las ejecuciones al año el máximo que alcanzó a llegar fue de 70 casos, cifra que se dio en el 2015. Sin embargo, a pesar que no era preocupante pero si alarmante, el gobierno federal envió más de 200 policías federales de la división Gendarmería a Cancún, para supuestamente reforzar la seguridad en el destino, pero fue todo lo contrario, se dijo y se sigue diciendo que llegaron solamente a abrirle el camino a integrantes del “Cártel de Jalisco Nueva Generación”, ya que se empezaron a dispar las ejecuciones tres veces más que en los casos anteriores, además de los abusos de autoridad de parte de ellos. Desde ese entonces, han permanecidos en este destino turístico sin que hayan dado un solo resultado, es decir, la captura de sicarios, aún cuando ellos tienen su grupo de inteligencia, inclusive en la Zona Hotelera donde tienen vigilancia, descaradamente comercializan droga a 50 metros de ellos. En el 2016, vino el cambio de gobierno, según venían a trabajar duro por la seguridad a raíz de lo que estaba pasando. En la presidencia municipal, Remberto Estrada Barba, y en la Fiscalía General, Miguel Ángel Pech Cen. No pasó mucho tiempo y sacaron “los colmillos”, pues a la fecha son cómplices de hundir a Cancún al aceptar que la delincuencia organizada hoy tiene el control en el destino turístico. Remberto quiso engañar a los ciudadanos con la compra de 97 patrullas para la seguridad, así como los policías municipales están infiltrados completamente en la delincuencia, además que les dan libertad para robarles a los ciudadanos y conductores, bajo el trabajo de Tránsito. En lo que compete Pech Cen, paralizó todas las investigaciones relacionadas con el crimen organizado; ejecuciones que a la fecha desde su nombramiento llega a 500 casos, es decir, solo en dos años, además el doble de personas baleadas, feminicidios y otros casos. Los últimos hechos violentos (ayer miércoles) fueron; dos personas baleada en la entrada de la Zona Hotelera; un joven ejecutado dentro de la universidad “UNID Compus Cancún”, y hoy amanece con otro ejecutado en la colonia irregular San Juan. En pocas palabras, no hay ley en este polo turístico y está a un paso a integrarse a las ciudades más violentas del País, gracias a los gobiernos de Quintana Roo.

Imagen2.jpg
WhatsApp Image 2021-12-01 at 8.09.13 PM.jpeg
ProConstruye.jpeg
WhatsApp Image 2019-07-06 at 12.35.37 AM
WhatsApp Image 2022-05-21 at 2.45.04 PM.jpeg